¿Qué causa la proteína en la orina?

La proteína en la orina tiene muchas causas posibles, algunas temporales e inofensivas y otras que conviene tratar a tiempo. Esto le ayudará a distinguirlas.

Las causas más comunes

Por amplio margen, las dos principales causas de proteína persistente en la orina son:

  • La diabetes. El azúcar alta en la sangre con el tiempo daña los filtros de los riñones, y la fuga de proteína suele ser el primer signo medible de la enfermedad renal diabética.
  • La presión arterial alta. La presión elevada lesiona los pequeños vasos sanguíneos de los riñones y permite que la proteína escape hacia la orina. Conozca más sobre cómo la presión arterial daña los riñones.

En conjunto, la diabetes y la presión arterial alta explican la gran mayoría de los casos de enfermedad renal crónica, por lo que siempre son lo primero que comprueban los médicos.

Causas temporales, por lo general inofensivas

La proteína puede aparecer de forma breve y luego desaparecer por sí sola después de:

  • Ejercicio intenso
  • Fiebre o una enfermedad reciente
  • Una infección de las vías urinarias
  • Deshidratación
  • Permanecer de pie durante períodos prolongados (un patrón benigno llamado proteinuria ortostática, más frecuente en personas jóvenes)

Como son transitorias, un solo resultado positivo normalmente se repite antes de sacar conclusiones.

Causas menos comunes pero importantes

A veces la proteinuria apunta a una afección renal específica, como una enfermedad de los propios filtros (enfermedades glomerulares como la nefropatía por IgA o la glomeruloesclerosis focal y segmentaria), el lupus que afecta los riñones u otras afecciones inflamatorias o hereditarias. Una pérdida abundante de proteína también puede formar parte de un patrón llamado síndrome nefrótico, que puede causar hinchazón en las piernas y alrededor de los ojos.

Cómo se determina la causa

Para encontrar el origen, su médico confirmará que la proteína es persistente, medirá su función renal, revisará su presión arterial y su azúcar en la sangre y, en ocasiones, solicitará análisis adicionales de sangre o de orina. Si la causa no está clara o el nivel de proteína es alto, un nefrólogo puede profundizar (en ocasiones con una biopsia renal) y adaptar el tratamiento a la causa específica.

Este artículo tiene fines educativos generales y no sustituye el consejo médico personalizado. Hable con su médico o nefrólogo sobre su situación específica.